lunes, 19 de marzo de 2012

2012.03.19 - Nothing like the sun...


Y bueno, hemos comenzado de una forma u otra este registro de nuestros devenires cyberespaciales y viajes terrenales, meditaciones, cavilaciones, pensamientos o simples miradas, tanto a nivel público como privadísimo, casi a nivel molecular...

Probablemente, el disco de Sting que da título a nuestra entrada de hoy, les sea conocido a la gran mayoría de los que leen estas notas.

Aún recuerdo esa época, a nivel global, la transición entre un estado militarizado y una democracia, ambas a la chilena, pero a nivel personal, y por ello mas importante desde mi perspectiva, el paso de la educación media a la superior, con todas las ganas, ilusiones y nervios que provoca en uno dar un paso trascendental en el camino del éxito... El tiempo se encargaría de ser el mejor maestro, sobre todo a la hora de demostrarme que nada es lo que parece, y que el triunfo del hombre sobre su propio ego es la mayor de las victorias que podemos lograr... pero esa es ya harina de otro costal.

Segundo disco de estudio en solitario, después de desbandarse de uno de los grupos pertencientes al Valhalla musical, esta grabación de Sting mezcla temas movidos, otros mas pausados, el romance mas delicado y la canción de protesta mas comprometida... toda una fusión bastante heterogénea, casi como una copia del caleidoscopio social y cultural imperante a fines de la mágica década de los '80.

Algunos amigos encontraban este disco de 1987 un tanto fome si lo comparaban con el poderoso y frenético 'Bring on the night' del año anterior, lleno de éxitos de una carrera cimentada junto a The Police, así como de los singles de su primera incursión en solitario, 'The dream of the blue turtles' del año 1985, pero a mi me gustaba bastante, quizás porque de una forma u otra, también representó ese cambio de estado, de ánimo, de pasar de la adolescencia liceana a una juventud universitaria, sin tener muy clara la película, solo intuyendo que había que seguir adelante, porque la meta anhelada estaba al final del camino de ladrillos amarillos...

De hecho, casi toda la carrera como solista de Sting ha estado marcada por un estilo personal sin muchos cambios, alejado de los tiempos frenéticos de The Police, pero lleno de aciertos puntuales, como su colaboración con Eric Clapton para la banda sonora de 'Arma mortal 3', o la puesta en escena de sus grandes composiciones en arreglos sinfónicos, remarcando su categoría de clásicos, algo que siempre resulta mejor que incursionar a lo McCartney componiendo ballets y obras de carácter mas lateras que nada...

En definitiva, un disco que marcó una época, mas que por su calidad musical o por su tema 'comprometido', sino por representar el fin de una era y el comienzo de otra, en todos los niveles... Y ojo, que digo disco, porque en esa época era mucho mas fácil encontrar el doble LP que el entonces recién aparecido CD (los cassettes eran mas populares, pero si querías que sonara como se debe, vinilo o nada).

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